Cuando los desarrolladores hablamos de Drupal, nos miran –con toda la razón- como si acabásemos de lanzar uno de los hechizos de Harry Potter. “Somos especialistas en diseño web con Drupal”. ¿Qué? La cosa cambia cuando añadimos: “La Casa Blanca, por ejemplo, tiene su web diseñada con esta plataforma”. Ah, vaya, entonces es útil y confiable, ¿no?
Sin perdernos en disquisiciones de por qué preferimos Drupal a Wordpress o qué tipo de webs puedes hacer con Drupal, con este post queríamos arrojar un poco de luz sobre por qué Barack Obama decidió que era hora de un cambio… informático.
La Casa Blanca y el software libre
En 2009, poco después de iniciar su primer mandato, Obama decidió pasar Whitehouse.gov a Drupal, una de las plataformas de desarrollo web clasificada como de software libre. Es decir, cualquier empresa que desarrolle una web con Drupal puede acceder al código de la plataforma y modificarlo a su antojo. Tiene acceso, además, a una lista casi interminable de recursos –como nuevas funcionalidades- que la comunidad de desarrolladores cuelga en Internet, en la mayoría de los casos, gratuitamente. Y el cliente no debe pagar una licencia a la compañía desarrolladora (como es el caso del software diseñador por corporaciones como Microsoft, Apple, etc.).

En una sociedad tan poderosamente influenciada por las corporaciones multinacionales, este movimiento a favor del software libre no pasó desapercibido. El anuncio se hizo a través de una información difundida a la agencia de noticias Associated Press (AP). “Ahora disponemos de una plataforma tecnológica para incluir más y más voces en la web”, aseguró entonces la Casa Blanca.
¿Un movimiento político?
El movimiento puede interpretarse en clave política, por supuesto, como un guiño a la diversidad cada vez más visible en la economía de EE.UU y a la elección del primer presidente afroamericano. También, como un paso a favor de mayor transparencia y de rendición de cuentas a los ciudadanos a través de la red, a través de mecanismos de los llamados de “gobierno abierto” (como Irekia en Euskadi). No es casualidad que la distribución de Drupal que usa esta web se llame, precisamente OpenGov.
No obstante, la Casa Blanca se refirió principalmente a dos aspectos:
La plasticidad de la plataforma, que les permitía –en sus palabras- cambiar los cimientos sin tener que modificar la fachada.
La seguridad. Paradójicamente, un código al alcance de todo el mundo es más seguro que uno en manos de una compañía guardado bajo candado. ¿Por qué? Porque hay más gente trabajando en él en todo momento, buscando vulnerabilidades y errores, y es fácil mantener el fuerte a salvo. Hartos estamos de leer que tal o cuál hacker ha encontrado una u otra vía de infiltración en este u otro sistema.
Better call Drupal!
De acuerdo a algunos analistas, la flexibilidad de Drupal fue un componente clave. El gobierno de una de las principales potencias mundiales tiene que tener a su disposición continuamente nuevos mecanismos digitales para hacer de su web un organismo vivo. Y la biblioteca de módulos de Drupal- alimentada sin cesar por desarrolladores de todo el mundo- es una solución ideal. ¿Qué hay que adaptarse a una nueva funcionalidad en redes sociales? ¿A alguna nueva tecnología que se va abriendo paso? Better call Drupal!
El hecho de que sea una plataforma de software libre no supone, forzosamente, que el presupuesto de la web sea mucho menor, y que con el ahorro, Obama pueda extender la cobertura médica, potenciar el programa especial o proporcionar tv por cable gratuita a todos los estadounidenses.
“Lo que hará”, opinaba entonces el experto Tim O’Reilly – “será incrementar el valor que obtenemos por nuestro dinero y la rapidez con la que nueva tecnología puede adoptarse. Características que hubieran costado millones de dólares y años de desarrollo estarán incluidas en los contratos actuales”.
We the People (y la petición a favor de una nueva Estrella de la Muerte)
En septiembre de 2011, la Casa Blanca lanzó en su web el apartado We the People (“Nosotros el Pueblo”), para que los estadounidenses pudieran hacer peticiones a su Gobierno sobre los temas que considerasen oportunos. Un sistema que ha ido evolucionando tecnológicamente y que posteriormente incluyó un sistema para hacer peticiones online y recabar firmas para ellas. Los datos de participación son abrumadores: más de 15 millones de usuarios, más de 360.000 peticiones y 250 respuestas oficiales (incluida esta, que batió todos los records de tráfico web del organismo).

Hace unos meses, en octubre de 2014, Whitehouse.gov cumplió 20 años. En el blog, el organismo hacía un completo repaso a los cambios de la web, como precisamente el paso a Drupal y la adaptación a dispositivos móviles. Por lo que puede decirse que, a día de hoy, continúa el idilio.
¿Qué hará el próximo inquilino?